Miscelánea

Estándar

El que no pite no pasa

El jueves pasado tuve la feliz idea de ir al Ateneo en el metrobús que atraviesa Insurgentes. Normalmente he ido en metro, pero me apetecía innovar. Vivo al límite. Para las amantes del espacio vital propio como yo, subirse en este medio de transporte en hora punta es una tortura que debería estar reconocida por Amnistía Internacional o WWF Adena. Una hora de viaje hacia el norte de la ciudad, intimando forzosamente con la gente que te rodea y sin saber dónde cojones fijar la vista sin que resulte incómodo para nadie. Se escuchaba por el radiotransmisor que dos señoritas se habían liado a tortas en una de las paradas. Poco se dan para lo que tienen que pasar, desde luego. El tráfico estaba pesado, como dicen aquí, pero el conductor, más. Pita todo el rato. Pita cuando se cruza con el bus que va en dirección sur. Pita cuando se para en un semáforo. Pita cuando llega al transbordador. Pita cuando pita. Pita porque le sale del pito. Le debe proporcionar un suave masaje testicular cuando acciona el botón porque si no, no se explica. Bonita experiencia para no repetir en hora punta.

No tocar

No traspasar

El Buen Fin

Este fin de semana ha sido lo que los mexicanos llaman el Buen Fin. Como las imágenes que nos llegan de EEUU del Black Friday y con las que me entran unas irrefrenables ganas de empuñar un AK47 y protagonizar mi particular Call of Duty (reload!); pero versión chicana. Un fin de semana en el que hay que comprar sí o sí, porque tú no necesitas para nada la nevera que han movido estratégicamente de sitio en el Walmart, pero oye, está rebajada 200 pesos. Ya veremos cómo la pagamos. Luego resulta que llevan inflando los precios un mes, para que parezca que el Buen Fin lo peta. He ido hoy domingo a primera hora de la tarde, fundamentalmente a por kiwis porque mi tránsito no entiende de ideología (o sí, según se mire), y cómo no será la cosa que por megafonía pedían a los respectivos responsables departamentales, “favor de situarse en posición defensa”. Me ha recordado a Juan Antonio Orenga liándola pardísima este verano en el Eurobasket.

Imagen 7

Salvar a la princesa

¿Qué les pasa a los hombres del mundo que sienten la imperiosa necesidad de hacer carreras o competir con una mujer cuando hacen deporte? Me ha pasado toda la vida y siempre que he tenido oportunidad (y posibilidad) los he humillado vilmente, como el que no quiere la cosa. Pero una ya va teniendo una edad y estas cosillas lo que me producen es un partimiento de ojete considerable. El sábado en la alberca tuve dos competidores: uno en mi misma calle, y otro en la de al lado. Se pegaron la hora entera que estuve nadando esprintando, así que supongo que salvarían a la princesa como cuarenta veces aproximadamente. Lo que no sé es cómo salieron de la piscina o si salieron por su propio pie. Llamadme paranoica, pero mientras estiraba los notaba ligeramente acalambradillos. Estuve por darles un platanico pa recuperar. Animalicos.

¿Tienes réflex?

¿Tienes réflex?

En el backstage de Las Chicas de Oro

Ya os he comentado que el gimnasio al que voy está infestado de fresas[1] y que muchas mujeres van con maleta. Bueno, pues después de mucho pensarlo y de ver señoras con rulos y chándales dorados, he llegado a la conclusión de que el vestuario es el backstage de Las Chicas de Oro. Seguro que hay un menudeo de Tena Lady bastante curioso. Voy a ver si pillo un buen pellizco, que la edad no perdona. También he confirmado mis sospechas de que la estupidez humana es transnacional. Como en el caso de los tíos y su necesidad de demostrar (¿demostrar qué?), las tías aquí también se maquillan para salir a sudar, que es sucio y poco femenino. Mal grano les salga.

Camello común

Camello común

¿Y el Mandrid qué, otra vez campeón de Europa?

Tal es mi grado de hastío con el Mandril CF. y lo que le rodea, que confieso orgullosa que solamente he visto un partido: la indigna derrota contra el Paleti en un bareto patrocinado por cervezas El Indio. Tenía que pasar. Por si tuviera morriña, mis vecinos cantan enfervorecidos los goles de la “Tri” (tricolor) que da bastante risapena pero levanta pasiones. Han estado en un “Tris” (toma titular de prensa que les he dado gratis) de quedarse fuera del mundial, así que son casi tan patéticos como la Coja antes de que inventara el fúpbol. Deseando poder ver al Mandril de canastos, eso sí, que está jugando como si tuviera a Petrovic y Sabonis juntos percutiendo aros por toda Europa. Voy a probar otra vez a ver si ésta es la buena: Jesusito de mi vida eres niño como yo, llévate a Casillas al Barça, por favor, por favor, por favor (bis).

HisTRIonismo

HisTRIonismo

Hay que comer de todo

El otro día tenía tanta hambre que miré en el calendario si el día que regresamos a España toca shawarma. Es miércoles, pero me da igual. Si los católicos compraban indulgencias para comer carne en viernes, yo me como un shawarma un miércoles. La cabra tira pal monte. En mi ansia por probar absolutamente todas las frutas que tengo a mi alcance, tenía que pasar que alguna saliera asquerosita. Nada grave. Por otra parte, he descubierto la guayaba. Lo más cerca que había estado de probar una es en los zumos multifruta del LIDL que mi hermano se bebía sin mesura ninguna, así que conocerlas en persona ha sido un gran descubrimiento. Ayer me comí un pizza “Lumumba”, en las Yardas, una pizzería de mi barrio que está decorada con los rostros de insignes revolucionarios y las pizzas llevan sus nombres. Ho Chi Min, Flores Magón, Cienfuegos, Zapata, Villa, Che Guevara… Ah, y no es estrictamente una comida, pero me compré una crema de manos de cacao que hace que me huelan a bocata de nocilla y no me da hambre ni nada. Y también pasta de dientes que pica que rabia. Ya solamente falta que pique el líquido de las lentillas, que por cierto, cuesta un cojón.

Qué buena onda

Qué buena onda

El condominio de las sospechantes

No os he hablado del condominio en el que vivo. Es un vergel. Estoy segura que mis padres y el Comando Esqueje harían estragos. Lo habitan 20 tipos de pájaros, entre ellos colibríes, y está atestado de sospechantes (ardillas). Te miran así de soslayo, y la verdad es que dan ternura y canguelillo a partes iguales, vayan a estar aquejadas del Mal del Mono de Gibraltar, esto es, que sean unas hijas de puta con toda la cuerda dada. También hay muchos perretes y gatetes. He descubierto que el perro asmático se llama Johnny, y que le ponen una mantita de leopardo para perros. Entre la pinta y lo mal que respira parece Elvis. Me he estado fijando, y cuando los perros no quieren andar, tiras de la correa y se arrastran, ¿no os recuerda a cuando se mete una bolsa en la rueda del carro del Mercadona? Suena igual.

Imagen 11

Convivencia

Me congratula enormemente comprobar que mi champú es de uso comunitario en esta casa. Ellos juegan con ventaja, porque evidentemente no me voy a poner a mangarles la salsa Valentina que usan para el desayuno. Así que está decidido, voy a tener que esconder el champú en mi cuarto. Además, estoy curtida en esas lides (hola bro). La casa entera está enmoquetada, menos el baño, (son adictos al picante pero no británicos). Pero claro, les habrá dado cosica dejar el baño desguarrecido y sin moqueta, y han recubierto la tapa del wáter y su depósito de agua de borreguito. ¡¡¡Qué blandito!!! Cuando ponen la lavadora es como si escucharas en la lejanía “el próximo cercanías con parada en Recoletos, Atocha, Asamblea de Madrid-Entrevías, El Pozo, Vallekas, Santa Eugenia, Vicálvaro, Coslada, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares, va hacer su entrada en el andén 3 de Nuevos Ministerios. Alontanarse de la linea gialla. Mind the gap. Estación en curva” todo junto. Los electrodomésticos traídos de España tienen demasiada potencia para esta conexión eléctrica, por lo que secarse el pelo o utilizar la silkepil es un acto de heroicidad extrema ya que funcionan a pedos.

Después de depilarme

Después de depilarme

Ellos también leen

En este país se lee mucho. Al provenir de un sitio en el que, por decirlo suave, digamos que generalmente se lee menos, pues cualquier escena que presencias y en la que está implicado un libro, te choca sobremanera. Muchas mujeres aprovechan los interminables trayectos en el transporte público para maquillarse. También lo hacen en los peseros, aún a riesgo de quedarse tuertas, aunque así desde luego tendrían menos que pintar. El otro día iba una chica pintorrajeándose en el metro y cuando terminó sacó del bolso un libro de Saramago. Inevitable pensar en esto:

Ellos también leen

Ellos también leen: Teo defrauda a Hacienda

Chuzos de punta

Tampoco os he hecho ningún comentario con respecto al clima. Es suavico, parece ser que he venido en la mejor época. En primavera hace un calor que te mueres y en verano llueve a todas horas. Sin embargo, estar en otoño no me ha librado de estar en la calle mientras caía el diluvio universal y Noé sacaba ya el arca de la cochera. Hace unas semanas fuimos a un mercado de artesanías en el que me lo compraría todo todo y todo hasta yo, y empezó a llover como si no hubiera mañana. El sistema de drenaje y alcantarillado de las calles es bastante deficiente, por lo que si llega un momento en el que hay que cruzar un charco o Lago Ness, hay que cruzarlo con monstruo y todo y punto, porque no hay escapatoria. Y eso, amigüit@s, es lo que tuve que hacer: meter el pinrel en un charco de agua negra inmunda. No me lo corté después porque me iba a hacer falta, pero tentada estuve. O por lo menos pegarle fuego para desinfectar.

Esto se avisa, Minerva

Esto se avisa, Minerva

Buzón de quejas y sugerencias

Alguno por ahí me ha sugerido que escriba un post sobre el Narco. Se ve que no tiene suficiente con lo que lee en Forocoches. Todo a su debido tiempo, querido. Mientras tanto, voy a habilitar un buzón de quejas y sugerencias.


[1] Una buena definición del concepto “fresa” en: http://faunamongola.blogspot.mx/2009/10/fresas.html

Anuncios

»

  1. “Alguno”?? “por ahí”?? Que sepas que espero algo rollo “21 días en el Narco”, o me quedaré profundamente decepcionado con tu viaje… Sí, sí, rollo Samantha Villar, o como se llame.

    Por cierto… te he hablado alguna vez de Mundonarco.com? 😛

  2. “¿Qué les pasa a los hombres del mundo que sienten la imperiosa necesidad de hacer carreras o competir con una mujer cuando hacen deporte? Me ha pasado toda la vida y siempre que he tenido oportunidad (y posibilidad) los he humillado vilmente, como el que no quiere la cosa”.

    Los bolos no cuentan como deporte, querida…

    Tu bañador tiene dibujos de “patitos”?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s